¿Qué escribes poeta meditabundo?
-¡Una oda!- ¿A quién? – A esa flor rosada
que yace marchita y abandonada
en los jardines de un loco iracundo.
Ella es la luna de mi noche eterna,
es lumbre…¡es la rosa del estío!
¡Ay¡ ¿Para qué vivir más con mi hastío
si ella anhela huir de su sucia caverna? -
¿Qué tramas poeta meditabundo?
-¡Robársela! Iré nereida mía
a ese bosque de cardos y abrojos,
a ese matorral del tirano Mundo.-
¡Ah! Ese es su nombre,… ¿y él de tu dría?
Ya lo dije. Lee bien, ¡abre los ojos!

No hay comentarios:
Publicar un comentario